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viernes, 1 de noviembre de 2013

Carta a los Jonas Brothers

Jonas Brothers; 2005 - 2013
Hola. Sé que ya ha pasado un buen tiempo desde que escribí por última vbez en este blog, pero creo que ha habido tantas cosas en mi mente últimamente, que simplemente no había sido capaz de poderlas plasmar en palabras; sin embargo, hace unos días me enteré de una terrible noticia. Algo que, por más que lo intentaba, no era capaz de comprender, de aceptar. Tardé todos estos días en entender que no era una broma, que no iba a despertar y todo sería justo como antes. Quizá a muchas no les agrade este grupo, pero en lo personal, fueron mi mundo entero durante mucho tiempo. Sí, estoy hablando de los Jonas Brothers. Esa banda que llegó a mí de la nada y que de un día para otro se convirtieron en algo muy especial para mí. Fueron muchos años los que estuvieron a mi lado, por lo que quiero dedicarles esta entrada.


Realmente no sé cómo empezar, pero aquí voy.

Queridos Nick, Joe & Kevin Jonas:

El lunes pasado, no fue el mejor de todos, tuve un pesado día de escuela ¿saben? Mucha tarea, trabajos, proyectos, exámenes y hasta discusiones con mis mismos “amigos” todo esto me desgastó tanto, que al llegar a casa, como diario, prendí mi computadora y me puse a leer las nuevas notas, y entre ellas, encontré algo que, por más que leía y leía no podía procesar. “Jonas Brothers anuncian su separación” Encabezaba la nota. Yo, como era de esperarse, la abrí, creyendo que sería una broma, un rumor o una simple suposición, mas no era nada de eso.

Comencé a leer los pocos párrafos de información que esta nota tenía, después abrí la siguiente y la siguiente a esa, sin poder creer lo que estaba leyendo. Se habían separado.

Muchos insisten en que no debería sorprenderme, ya que llevaban un tiempo distanciados, y quizá es cierto. Ustedes crecieron, cambiaron y avanzaron, pero seguían siendo un grupo ¿no? Aún daban alguna entrevista, iban a premiaciones, salían en revistas y posters, tenían cuenta en Facebook, Twitter, YouTube y demás. Y junto con todo esto, me habían dado una esperanza: un regreso. Yo, entusiasmada, esperaba con ansias el nuevo material, discos, videos y entrevistas nuevas, así como una gira en camino. Mas nada de eso llegó.

Se supone que, como tantas, debería enfocarme en agradecerles por todo lo que me dieron durante los años, pero realmente no se si sea lo más apropiado, sin embargo, trataré de resumir un poco la manera en que estuvieron presentes en mi vida, al menos hasta donde mis lágrimas me lo permitan.

Pero, primero me gustaría recordar el día en que los conocí. Era domingo y estaba en una reunión familiar. Todos los adultos charlaban acerca de algún tema de interés, mientras que los “niños” jugábamos en una habitación. De pronto, uno de mis primos corrió y prendió la televisión, sintonizó Disney Channel y subió el volumen. Recuerdo haber ido a su lado, curiosa sobre lo que esperaba con emoción; entonces, tres chicos aparecieron en pantalla, enfocando a cada uno por separado. Eran guapos, si. Dos de ellos tenían un pelo rizado y el otro lo llevaba lacio, vestían bien, y el público enloquecía con su entrada, entonces comenzaron a cantar, era una presentación, un concierto.

“¿Quiénes son?” le pregunté a mi primo.
“Son los Jonas Brothers, un grupo nuevo” me contestó, sin agregar nada más.

Ambos nos sentamos en silencio hasta que el concierto llegó a su fin. Recuerdo haber estado embobada frente a la pantalla, sonriendo. Había algo en ellos que me ponía de buenas, me alegraba. Su música era buena y tenían “algo” que hizo que, durante lo que duró la presentación, me enamorara de ellos. Cuando terminó el concierto, mi mamá me hablo para que me despidiera y después nos marchamos.

Durante el camino a mi casa, recordé a esos 3 chicos; sus caras, sus voces y nombres. “Nick, Joe y Kevin, los Jonas Brothers” repetía mi mente, y cada que lo hacía, algo dentro de mi sentía una inexplicable emoción. Fue ahí donde supe que yo seguiría a esos chicos hasta el final de sus días. Y aquí estoy. Recordando el día en que mi vida cambió, el día en que amé por primera vez a un grupo, el día en que me enamoré por primera vez de un cantante, el día en que descubrí que tipo de música me gustaba escuchar. El día en que descubrí a un gran grupo y decidí ser parte de una increíble y gran familia.

Los meses pasaron y poco a poco fui averiguando un poco más de ellos; compré estampas, fotografías, busqué videos e incluso discos. Quería todo de ellos, porque, sin pensarlo, poco a poco se convirtieron en una parte de mí.

Los años llegaban y se iban y yo seguía ahí, con ellos. Recuerdo haber reproducido una infinidad de veces la película de Camp Rock una vez que mi mamá me la regaló. Al igual que solía hacer con mis discos diariamente.

El día en que ellos llegaron a mi ciudad por primera vez, no lo podía creer. Mi mamá conocía tan bien a esos chicos como yo, por lo que me dio una sorpresa, dos boletos. No me dijo el precio ni el lugar, solo me llevó. Compré una playera y unos binoculares ya que según mi papá estaría muy lejos, pero no me importaba, ¡Iba a verlos en vivo! ¿Qué más podía pedir? Yo iba a escucharlos, verlos y vivir la experiencia que tanto había soñado.

Llegamos al estadio y pasamos puerta tras puerta, hasta llegar al lugar esperado, zona platino. Al ver el escenario tan cerca, no pude evitar llorar, al igual que cuando vi mi lugar. Primera fila. Verdadera mente no hay palabras que describan lo que sentí durante las siguientes horas, simplemente no las hay. Pero lo único que puedo decir es que fue algo único, algo que, aún cuando lo recuerdo, mi corazón palpita al cien y parece que va a estallar. Verlos fue sin duda el mejor regalo que mi mamá me pudo dar, y hasta la fecha le estoy más que agradecida.
Fueron tantas las cosas que viví durante esos años, conocí a grandes amigas, disfrute de películas, canciones, videos e incluso programas. Compré discos, posters, calendarios, playeras, gafetes, calcomanías, álbumes, revistas, plumas, sellos, cajas e infinidad de cosas más que hacían que me sintiera un poco más cercana a ellos.

En fin, viví mucho a su lado, desde el estreno de un video, disco o canción, nuevas películas, programas, entrevistas, giras, rumores, emociones, lágrimas e incluso burlas por parte de la gente que sabía sobre mi afición.

Tenerlos fue lo mejor que me pudo haber pasado, y no me arrepiento de haberlos conocido, no me arrepiento de haberme quedado aún cuando Kevin se casó, cuando Nick se cortó el cabello e inició un proyecto como solista, cuando Joe sacó su primer disco y mil cosas más que hicieron duda a más de una. Pero me quedé. Fui fuerte porque no quería dejarlos ir. Y hoy, tantos años después, sigo aquí, escribiendo en mi computadora la gran experiencia que fue ser parte de esta familia por tantos años.

Sé que es imposible pensar que van a volver, pero al menos me quedo con mis recuerdos, con lo que viví y soñé. Quizá no estuve desde su primer día como grupo a su lado, pero puedo decir con orgullo, la cara en algo y más de una lágrima en mi rostro, que llegué al final, los acompañé y aquí me quedaré, porque ellos me hicieron más fuerte, justo como seguiré, y aunque pasen los años, espero poder seguir pensando lo mismo.

Y solamente quiero que sepan que, si en algún momento deciden regresar, yo seguiré aquí, esperándolos con los brazos abiertos, y una sonrisa bien grande.

Hay tantas cosas que me gustaría escribir, tantas frases, agradecimientos, recuerdos y experiencias que quisiera contar, pero supongo que esto es suficiente, lo demás prefiero guardarlo en mi corazón y recordarlo a diario, así que gracias por todo Jonas Brothers, gracias por las risas, las bromas, las experiencias, las lágrimas, las emociones y por todas y cada una de las sonrisas que me robaron durante todos estos años. Simplemente GRACIAS y buena suerte.

Con cariño, amor y mucha nostalgia.
Fabiola.


Si la vida te da limones, devuélveselos y grita: "¡Quiero a los Jonas Brothers!"

domingo, 6 de octubre de 2013

"Amigos"


Con el tiempo, he descubierto que hay dos tipos de personas; las primeras son aquellas que dicen que es imposible enamorarte de la misma persona más de una vez, por otro lado están aquellas que creen que todo es posible en esta vida, que no hay límites para lo que puedas llegar a sentir o pensar.


Hasta hace un tiempo, yo estaba de acuerdo con el primer tipo de personas, pero, ¿ahora? ¿Después de lo que hemos pasado estas últimas semanas? Después de la manera en que hemos conectado, hablado y disfrutado, me pregunto si realmente es posible volver a amar a alguien igual e incluso más que la primera vez.

Antes solía pasar mis tardes pensando en algún imposible o hablando con nadie en especial. Hoy en día me la paso recordando cada momento que viví a tu lado, tanto en el hoy como en el ayer. Suelo imaginar cómo sería un día completo a tu lado, lo que se sentirá estar entre tus brazos, caminar de tu mano, besar tus labios... Me imagino a ti haciéndome sentir especial, única e irreemplazable.

Pensar en mí como la única chica ante tus ojos me provoca un sentimiento que realmente no puedo explicar. Cuando hablo contigo, cuando te veo o te pienso es lo mismo. Algo dentro de mí se emociona, se altera, y desconfía a la vez. Es como si algo me dijera que ya lo intenté una vez y fracasé, mas sin embargo tengo ganas de probar mi suerte una vez más.

Me gustas, es cierto, siempre ha sido así. Y ahora que lo pienso, me temo que jamás he dejado de pensar en ti de esta manera. Por mucho tiempo me obligue a olvidarte, a dejarte ir, mas ahora que me has mostrado que las amistades SI se pueden retomar, algo me da la esperanza de luchar, mas a la vez dudo en avanzar, ya que temo que tú no te sientas igual.


Así que... ¿que debería hacer? ¿Arriesgarlo todo y hablar con la verdad? ¿O disfrutar de tu compañía y conservarte junto a mí, aunque sea solo como un amigo?

miércoles, 31 de julio de 2013

Una cosa llamada vida.


Últimamente me he dado cuenta que me encuentro atada a una constante rutina; despertar en medio de la obscuridad, tratar de levantarme aún cuando mi cama está mucho más cómoda que cuando trate de dormir horas atrás, cambiarme de ropa, arreglarme sin lograr hacer mucho por mi cabello o algún granito que justo hoy decidió ver la luz del día, tender mi cama y dar una pequeña arreglada a mi habitación. Desayunar lo más rápido que puedo en menos de 5 minutos, acomodar mi mochila, hacer un conteo mental sobre mi material, cepillar mis dientes y darme última aprobación antes de correr hasta el auto, ya encendido; ver la misma ciudad todavía apagada, los coches andando de un lado para otro, los pájaros apenas comenzando a volar en el cielo a tonos color gris. Además de tratar de recordar si no olvidé hacer alguna tarea el día anterior... Bajarme del auto y caminar hasta el instituto, recorrer los pasillos en silencio, con la música de mi mp3 de fondo, viendo a todos esos chicos que aunque me roben un suspiro, se que quizá jamás podre conocer. Llegar a mi salón y escuchar las mismas conversaciones matutinas, para después escuchar siete largas horas de clase, siendo interrumpidas solo por dos cortos recesos. 

Matemáticas, ciencias, arte, lengua, historia... Chismes, sueños y una que otra crítica constructiva sobre alguna película del fin de semana. Siempre lo mismo. Finalmente, luego de casi acabar con toda mi paciencia, esperar a mi papá a la entrada del instituto con un libro en la mano y unos audífonos en mis oídos. En ocasiones mirar a algunas parejas y obligarme a pegar la vista en mi libro antes de que mi mente empiece a divagar y soñar con ideas casi imposibles en este momento. 

Sé que llegara ese día en que encontraré a alguien que me quiera y que me haga bien, más por ahora solo necesito una total concentración en lo mío: la escuela. Finalmente ir hacia el coche y pasar el recorrido en silencio. Comer, ver la televisión y después de pasar casi toda mi tarde haciendo las tareas o estudiando un poco, tomar un baño, cenar e irme a acostar, para después pasar unos minutos escuchando música antes de caer rendida por el sueño, para así finalmente concluir mi día. ¿Y al despertar? Continuar exactamente con la misma historia.

Al darme cuenta del curso que he llevado últimamente, me doy cuenta que mientras yo me enfoco en llevar al pie mi rutina, muchas personas están haciendo algo más de su día a día. Ya sea cumpliendo un sueño, besando por primera vez, viajando alrededor del mundo, viendo lugares asombrosos, acampando bajo las estrellas, descubriendo el verdadero significado de una amistad o amor, actuando, cantando o bailando, sonriendo y llorando, muriendo y naciendo, aprendiendo a las buenas y malas, confiando o perdiendo, creyendo e incluso olvidando de todo. Quizá algunos sufran en ese momento y piensen en dejar todo de una vez por todas, mientras que alguien quizá está pensando en comenzar todo otra vez. Todo eso y mucho mas sucede mientras yo intento contestar un problema de mi tarea de matemáticas, mientras tomo un baño o quizá mientras duermo.

Es gracioso pensar que tal vez mientras yo deseo que ese chico al otro lado del pasillo me sonría, haya alguien a kilómetros de distancia soñando con lo mismo. O bien, alguien que decida arriesgarlo todo y dar el primer paso. Sea lo que sea, me he dado cuenta que mientras yo sueño con vivir la vida, lo único que sucede es eso. La vida. Buena o mala, nada es para siempre. Los momentos no son eternos y todo puede dar un giro inesperado de la noche a la mañana. Sé que mientras yo me enfoco en lo que quisiera hacer de hoy a 10 años, la vida sigue corriendo y que esos instantes en los que sueño con lo que podría ser, están siendo desperdiciados.


Hay que vivir cada segundo como si fuera único, porque justo así es. Son ÚNICOS. Cada uno por igual, los cuales, pase lo que pase, forman una sola cosa, una cosa llamada  VIDA.

viernes, 12 de julio de 2013


¿Cómo le sigues el rastro a alguien que solo es como una fotografía en tu mente?

Muchos dirán que quizá me he vuelto loca, pero por más imposible que parezca, me he enamorado. Si, así como suena, me he enamorado. Quizá no lo conozco, no se su historia, sus sueños, su vida, ¡ni siquiera se su nombre! Más al verlo a los ojos, hay algo que me dice que yo sería capaz de cualquier cosa con tal de estar a su lado...

La primera vez que te vi a distancia, algo dentro de mí supo que quizá esta vez sería diferente.

Y aquí me vez, enamorada de una vaga idea tuya, enamorada de una fotografía que vive en mi mente, enamorada de un chico sin nombre. Quisiera simplemente conocerte, tratar de descubrir el chico que eres, pero a la vez, un miedo interno me atrapa, impidiéndome pensar en lo que debería hacer.

¿Debería hablarte, presentarme, conocerte? ¿Dar el primer paso a pesar del temor que siento? O bien ¿debería esperar una reacción de tu parte, por más mínima que sea para saber que estoy en el camino correcto?


Una confusión gigante me aterra cada que pienso en lo mucho que deseo conocerte; así que por ahora solo te observare a distancia, iré con más frecuencia a tu trabajo y tratare de dejar que las cosas fluyan, deseando que, por algún extraño motivo tu pienses lo mismo de mi, desees y esperes lo mismo, ya que cuando pienso en ti, por un momento soy capaz de olvidarme de absolutamente todo y sonreír.

miércoles, 10 de julio de 2013

Memories


Quisiera poder sacar todos mis recuerdos de mi mente y pasarlos a un DVD, para así, en los momentos en que siento que nada tiene sentido, al ver el transcurso de mi vida me dé cuenta de lo mucho que he pasado, vivido, soñado... Para recordar todas las sonrisas que me robaron, volver a sentir esos sentimientos únicos como si fueran la primera vez. Ver esos rostros que parece que se comienzan a borrar.

Dicen que no es fácil olvidar, que los recuerdos nunca mueren; lo único que temo es que eso no aplique para mí. No quiero borrar de mi mente esos momentos especiales que me han marcado, que me han convertido en la persona que soy hoy.

Daría lo que fuera por ver en una pantalla esos flashbacks que vienen a mí a mitad de la noche y que, al cerrar mis ojos, se sienten tan reales que me roban lagrimas de alegría; quisiera poder guardar esas evidencias que prueban que todo fue real y no solo una ilusión mía.

lunes, 8 de julio de 2013

Un regalo del destino.

 
Te miro de reojo durante el receso. Estas sentado al lado mío, sin ninguna razón o motivo. Simplemente... Llegaste. Llevábamos casi 4 años sin estar así de cerca, uno del otro, y mucho menos teniendo una conversación.

Realmente por un momento la situación me pareció algo extraña e incómoda, debido a que había olvidado cómo era pasar el rato contigo. ¿Pero ahora? Nos encontrábamos ahí, hablando sobre todo y nada a la vez. Tus comentarios sobre la maestra de la clase anterior sinceramente me hacían reír, ya que sigues teniendo ese toque sarcástico al hablar de ciertas cosas, algo que había olvidado me encantaba de ti.

Sin darme cuenta, los minutos pasaban, mas tú parecías actuar como si nada, como si fuéramos dos compañeros que se habían conocido ese mismo año escolar y que por primera vez entablaban una conversación, mas tú y yo sabemos que eso no es cierto... Justo en ese momento hay tantas cosas que me gustaría decirte, otras tantas que preguntarte y otras más que recordar, contigo.

Me pregunto si tu mama seguirá teniendo la misma camioneta blanca con calcomanías atrás, o si ella aun me recordará; si sigues manteniendo contacto con tu mejor amigo de la infancia o si sigues yendo al mismo hotel en Vallarta al llegar el verano. Tantas cosas que por algún motivo ya no parecen propias para una conversación.

Me gustaría que recordáramos juntos el día en que nos conocimos y decirte lo mucho que mi vida cambio desde ese momento; me gustaría hablar sobre las clases que pasamos juntos y las tareas que nos pasábamos minutos antes de que las revisaran para salvarnos de una mala calificación; me gustaría preguntarte si sigues cantando en la iglesia, como solías hacerlo en el coro de la escuela, o bien, si sigues tocando la guitarra. También quisiera poder felicitarte por tu discurso de fin de ciclo, ya que nunca tuve la oportunidad de hacerlo... Son tantas las cosas que quisiera platicarte en ese momento y que simplemente no me parecen una buena idea.

En ese preciso momento me encuentro con tu mirada, y por un micro-segundo tengo la sensación de que tú te sientes justo igual que yo, que quizá te preguntas sobre mí; mas no dices nada, ninguno de los dos dice nada.

Un extraño sentimiento recorrió mi piel por dentro, como un impulso de decir algo, de romper ese silencio que sin notarlo se había formado. No oigo nada, todo estaba tan callado y tranquilo, ¿estábamos solos? No. Mas algo sucedía, era como estar en una burbuja. Es entonces cuando te dedico una sonrisa. Simple. Amable. Sincera. Y tú la correspondes. Y justo en ese momento nos veo a los dos parados frente a frente. Más no estábamos en el salón de clases, al menos no el de hace unos segundos. Nos encontramos seis años atrás en el tiempo, con nuestras mochilas al hombro. Veo como me saludas y te presentas, con la misma sonrisa traviesa que me dedicaste hace un momento. ¿La diferencia? Tu cara, tu edad. Te ves mucho más pequeño. En ese momento me doy cuenta de donde estoy. Miro a mi alrededor y veo todas esas caras conocidas, otras casi irreconocibles. Me veo a mi, más chica, parada frente a ti. Pareciera que la historia se repite. Puedo ver mi cara, sonriente y tímida, más segura a la vez.

Ambos niños se sientan y comienzan a platicar animadamente. En ese momento siento un dolor agudo en mi pecho. ¡Todo ha cambiado tanto! Veo tus ojos, encontrados con los míos, y justo en ese momento fui capaz de ver esa chispa. La chispa de la que todos me hablaban y yo nunca comprendí; aquella chispa que dejamos que se consumiera poco a poco hasta agotarse. Aquella chispa que perdimos y ahora, desesperada deseaba que volviera. ¿Sería cierto? Si lo hubiéramos notado a tiempo, ¿Estaríamos...Juntos?

Entonces parpadeo, tratando de aclarar mi vista, la cual se había nublado gracias a las lágrimas acumuladas en mis ojos. Mas al entornar mi vista de nuevo, estoy de regreso en el presente, al parecer todo ha pasado demasiado rápido, ya que todos se encuentran justo como estaban hace un rato. Inmóviles. Entones, oigo tu voz, haciendo que todo comience a moverse de nuevo.

- ¿Quieres? - Te escucho decir, dándome cuenta que me ofreces una galleta. Yo acepto y tú continúas hablando sobre la tarea, la cual expondríamos mas tarde.

Yo sonrió y guardo ese momento en mi corazón. Quizá para muchos seria insignificante, más para mí es especial, es un gran paso.

Sé que es imposible conseguir una máquina del tiempo y cambiar el curso de las cosas, más si puedo dar vuelta a la página y comenzar a escribir un nuevo capítulo de mi historia, en donde todo sea diferente. ¿Y quién sabe? Quizá algún día seamos capaces de retomar lo que dejamos ir, quizá algún día vuelvas a ser el protagonista de mi historia, mas por ahora, prefiero quedarme con estos pequeños detalles, regalos del destino, los cuales llenan mi corazón de alegría.


Te miro de nuevo a los ojos y por un momento, casi puedo sentir que tú estás de acuerdo con ello.

martes, 18 de junio de 2013

¡Mi primer premio!

¡Dios Santo! ¡Estoy muy emocionada! Acabo de ganar MI PRIMER PREMIO!! Es realmente increíble, cuando empecé este blog jamás imaginé que alguien comenzara a leerlo, y mucho menos que alguien me otorgara un premio :’) Así que tengo que darle mis más sinceras gracias a María del blog Lost in my Universe por este bonito detalle. Muchas gracias María, en serio.

He aquí mi primer premio (':
Reglas:

-Nombrar y agradecer al blog que te ha concedido la nominación.
-Hacerte seguidor del blog que te nominó.
-Responder a las 11 preguntas que te formulen.
-Conceder el premio a 11 blogs con pocos seguidores.
-Hacer 11 preguntas.
-Informar a los 11 blogs nominados.


Estas son las preguntas que me han hecho:

-¿Qué tres cosas te llevarías a una isla desierta? (no vale comida, agua ni ropa... allí hay xD)
Mmm, creo que sería un par de libros para pasar el rato, mi iPod, y… tal vez a mi perro, la verdad no se que haría sin él.

-¿Cuál sería tu lugar ideal para perderte?
Yo diría que un bosque, porque me encanta el clima, los árboles y la calma que vive en él. Aunque claro, ningún lugar es bonito cuando estás perdido…

-¿Prefieres los días lluviosos o soleados?
¡Lluviosos! Es perfecto porque puedo hacer un poco de chocolate, ver una película, usar calcetines gruesos y pasar un buen rato con mi familia.

-¿Qué es lo que más te gusta hacer en tu tiempo libre?
Me gusta escuchar música mientras leo algún libro que me guste, o bien navegar un rato por Internet.

-¿Alguna vez has metido tanto la pata que piensas "tierra, trágame"? (si es que sí, tienes que decir qué te pasó)
Tanto así como para decir "tierra, trágame" No... Al menos no recuerdo ninguna experiencia así :)

-¿Cuál es tu libro favorito?
Libros favoritos tengo muchos, pero le tengo especial cariño a The Last Song de Nicholas Sparks, creo que es una historia realmente conmovedora que me llegó totalmente, sobre todo el final. 100% recomendable.

-Si tuvieras la oportunidad de ir a cualquier parte del mundo, ¿adónde irías?
Sin dudarlo iría a París, Francia. ¿Por qué? No tengo la menor idea, pero ha sido mi sueño desde que tengo memoria, así que es el primer lugar al que iría si tuviera la oportunidad de elegir.

-¿Cuántas horas, más o menos, estás con el ordenador?
Depende del día o época del año; si estoy en clases, normalmente unas tres o cuatro horas, ya que las tareas no me permiten estar mucho tiempo en línea y normalmente este tiempo lo empleo haciendo algunas tareas o investigaciones que hay que enviar. Pero si hablamos de vacaciones, como ahorita, yo diría que casi todo el día...

-¿Qué es lo que mejor se te da hacer?
¿Dormir cuenta?

-¿Qué estación del año es tu favorita?
¡El verano! Me encanta por las inesperadas lluvias en ocasiones, las vacaciones de verano, el sol, descanso, y tiempo libre que me da y sobre todo porque en esta estación es mi cumpleaños, lo que lo hace aún más especial.

-¿Quién es la persona más loca que conoces?
Yo diría que mi mejor amiga, ella y yo hacemos todo tipo de cosas locas y extrañas, pero es eso lo que nos hace tan cercanas, casi como hermanas.


Aquí están los blogs nominados:

Y estas son las preguntas que hago yo:

¿Cuál es tu libro favorito y por qué?
¿Qué ha sido tu inspiración para empezar a escribir?
Si tuvieras que describirte en una sola palabra, ¿Cuál sería?
¿Qué consideras indispensable para ti en un día cualquiera?
¿Hay alguna canción a la que le guardes un cariño especial?
Para ti, ¿Quién es la persona más especial en el mundo?
¿Tienes algún hobbie?
¿Cuál es tu lugar ideal para vivir?
¿Qué significa para ti "estar vivo"?
Si tuvieras la oportunidad de conocer a alguna personalidad, ¿a quién sería y por qué?
¿Te gustaría seguir escribiendo cuando seas grande?



Gracias de nuevo. Los quiero.

viernes, 14 de junio de 2013

Ley de Vida:

No esperes hasta que sea demasiado tarde para decirle a alguien cuanto lo quieres y cuanto te importa, porque cuando se van, no importa que tan fuerte grites y llores, ya no podrá escucharte.

¿Es mucho pedir que regreses?


¿Que pasa si me siento sola? ¿Si necesito una abrazo o una palabra de aliento, o mejor aún, tu compañía?

No me dejes, te necesito. Tú eres quien me impulsaba diariamente a levantarme con una sonrisa en la cara, quien hacía de mis mañanas algo bonito y agradable. Tú eras quien me robaba esas risitas tontas cuando trataba de alejarme de la realidad, pero ahora te has marchado y aunque hayan pasado algunos años, sigo sin poder olvidar y dejar de pensar en lo que pudo ser. ¿Cómo haces para ser quien eres hoy, tan distinto a quien yo solía conocer? ¿Cómo haces para olvidar a tu pasado y continuar? Porque evidentemente tu lo has hecho y yo no.

No me dejes, no me olvides, que en serio te necesito. Así como necesito el valor para poder decírtelo personalmente, pero hasta que reúna un valor como ese, simplemente pediré a las estrellas una señal de que sigues ahí, en alguna parte, hablare con la luna, pidiéndole te cuide muy bien en mi ausencia, llorare sobre mi almohada cada noche y sonreiré al espejo en la mañana, ya que se que odiabas verme triste; pero me parece casi inevitable sentirme así, ya que por más que lo intente, sigue existiendo un hueco en mi corazón, el cual sigue esperando por ti para que lo ocupes de nuevo.

sábado, 8 de junio de 2013

¿Por qué? ¿Por qué me siento sola aún cuando estoy rodeada de personas? ¿Por qué prefiero torturarme con el pasado en vez de avanzar? ¿Por qué no puedo olvidarte? ¿Por qué sin importar lo bien que la estoy pasando, al caer la noche sigo pensando en ti? ¿Por qué sigo esperando por una segunda oportunidad tuya si ni siquiera fuimos nada? ¿Por qué sigo envolviéndome en preguntas que quizá jamás podré resolver?...

sábado, 25 de mayo de 2013

Siempre has sido tú.


Aun recuerdo la primera vez que te vi, seis años atrás. Recuerdo haber entrado al salón de clases, asustada por el nuevo capítulo en mi vida. Todo era muy confuso en ese momento, ya que no sabía qué esperar de ese nuevo año escolar, mas todo tomo sentido en el momento en que te vi, en el momento en que tú me viste.

Nuestras miradas se cruzaron por un instante, seguidas por una sonrisa mutua; fue ahí donde supe que un futuro nos esperaba, que llegaríamos lejos, juntos.

Todo empezó como una inocente amistad, en la que tuve que ocultar lo que sentía por miedo a perderte. Y aunque todos parecían notar una química entre nosotros, nunca lo quisimos aceptar, nunca quisimos averiguar que sería un tu y yo. El tiempo pasó y todo cambio, incluyéndonos.

Ahora habíamos crecido y nuestras preferencias eran diferentes, por lo que decidiste irte, lejos, sin siquiera decir adiós, sin dar una explicación. Tu partida significó mucho dolor para mí, un dolor que quizá jamás podré borrar de mí. Si, encontré a alguien más, logre intentar cubrir el espacio que habías dejado, mas eso fue imposible. Verte frente a mí, y saber que para ti ya no era nadie, que me habías olvidado, me destruía por dentro una y otra vez, hasta llegar al punto culminante donde tuve que aprender a decir adiós, a avanzar por mi propio bien, mas no fue fácil. Me era casi imposible no pensarte, olvidar lo que fuimos y avanzar. Más se podría decir que lo logre.

Y justo cuando te hacía en el olvido, cuando creía haberte superado, tú viniste de nuevo a mi vida, trayendo a mi mundo de nuevo para abajo....

Varios meses me costó asimilarlo, entender que quizá había una razón para este nuevo reencuentro y lograr conseguir el valor de recuperar lo que teníamos, aquello que no había logrado encontrar en nadie más desde tu partida; ¿fue difícil? Demasiado, ya que solo verte a los ojos, me causaba un mar de recuerdos, mas poco a poco lo he superado, recuperando así tu amistad y confianza.

Ver entusiasmo de tu parte me alegra, me hace sentir que el amor todo lo puede, y que si dos almas están destinadas para estar juntas, tarde o temprano lo harán, no importa el tiempo o el lugar, al final lograran encontrarse. Esto me estimula día a día al verte. Y pasar el tiempo contigo, me hace sentir completa.


No puedo predecir el futuro, mas si disfrutar del ahora; y únicamente deseo que aún recuerdes lo que fuimos y vivimos, y jamás te rindas, porque aquí he estado para ti y aquí seguiré. Porque hoy me he dado cuenta que siempre has sido tú, siempre has sido a quien realmente yo necesitaba. 

viernes, 24 de mayo de 2013

Hoy.



Hoy desearía más que nada ir a un monte muy alto, lejos, donde nadie pudiera verme ni oírme. Llegar a la cima y gritar lo más fuerte posible, golpear las piedras y arrojar todo a su paso, llorar, gritar, correr y volver a llorar. No sabes lo mucho que daría por poder lograrlo, por poder desahogarme y liberar todo esto que siento. Por poder deshacerme de este mar de sentimientos encontrados que pudieran hacerme explotar por dentro.

No, no estoy bien.  Podré fingirlo, sonreír, alegrarme, dar una buena cara y disfrutar; Pero a la vez estarme desmoronando por dentro, deseando que todo este dolor se acabe. Nadie podría comprenderme, porque ni yo misma lo hago; no sé que quiero o deseo, ni mucho menos qué me gustaría olvidar.

Recuerdos y mas recuerdos, eso es lo que ronda por mi mente. Algunos quisiera alejarlos de mi, pero otros desearía poder sacarlos de mi mente y vivirlos una vez más. Otros tantos desearía poder cambiarlos, mas se que ya no es posible...

¿Por qué todo es tan difícil? ¿Por qué simplemente no puedo gritar hasta quedarme sin voz? ¿Por qué no puedo llorar sin ser reprimida? ¿Por qué no puedo golpear todo a su paso para detener este dolor?

Muchos creen sufrir más que yo, y quizá lo hagan, pero nadie me conoce realmente, ya que nadie ha sido capaz de penetrar mi corazón y conocer mis verdaderos sentimientos y pensamientos, y quizá nadie lo logre, ya que hoy en día nadie parece interesarse en el otro.

Pero hay algo que me impide desmoronarme y me obliga a ser quien soy. Es por ello que daría todo por detener el tiempo y reacomodar mi vida, darme cuenta de lo que vale la pena y lo que no; lograr comprender el por qué de las cosas y desahogar todo esto que llevo reprimiendo dentro de mi desde hace ya un tiempo.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Yo solo quisiera que me vieras


Justo ahora me encuentro sentada al pie de un árbol, con un buen libro en mano y mis audífonos puestos reproduciendo mi canción favorita.... Estoy sola, sin nadie a mi lado, viendo a tantas parejas felices pasar a mi lado, tomados de la mano y riendo.

Es entonces cuando siento un nudo en el estomago, algo que creo nunca podré explicar. Ver a todos esos chicos disfrutar de esta tarde tan fresca, en cierta parte me enferma; mas cuando te veo pasar, tu, el chico imposible para muchas, aquel al que solo puedo conformarme con ver desde lejos detrás de alguna planta o en los pasillos entre clase y clase.. Tú ni siquiera sabes quién soy, mas yo trato de saber todo lo posible sobre ti, y cada que te conozco más, algo en mí cae a tus pies una y otra vez. Me gustas, tengo que admitirlo, y debería creerme loca por ello, porque tú ni siquiera sabes que existo. ¿Me has visto? Si, hemos coincidido en varias ocasiones, mas nunca soy lo suficientemente fuerte como para acercarme a ti y conocerte mejor.

Mientras estoy sentada, viéndote a lo lejos sentado en el pie de otro árbol, seguramente esperando a esa chica que te roba el sueño, me imagino cosas que probablemente jamás sucederán... Te imagino acercándote a mí, de la manera más casual, donde después me saludarías y te sentarías a mi lado, preguntándome porque estoy tan sola en una tarde como hoy... Y justo en ese momento recuerdo que no debo imaginarme todo esto, ya que cuando me veo obligada a volver a la realidad siento un gran dolor en el pecho, el cual desea profundamente que todo esto fuera cierto, que suspiraras por mí, que sonrieras al verme.

Desearía estar ahí contigo, acompañándote, mas parece ser que es casi imposible, ya que no encuentro una manera de poder acercarme a ti, de captar tu atención y que notes que tenemos más cosas en común de lo que te podrías imaginar. ¿Porque soy tan cobarde? ¿Porque simplemente no puedo acercarme a ti? ....

Así que solo me quedare aquí sentada, viéndote a distancia, deseando que me vieras y diciendo para mis adentros *voltea, voltea* Para después poder quizá ver hacerse realidad el sueño que ronda mi cabeza desde hace ya un tiempo.

sábado, 11 de mayo de 2013

Todo ha cambiado



Estos últimos días han sido algo difíciles, ¿por qué todo tenía que cambiar? ¿Por qué tenías que tomar una decisión que no va? ¿Acaso no notas que todo mi mundo se va para abajo? Todos están felices por ustedes; si, se besan, abrazan, acarician y sonríen, tú y ella se encuentran en una burbuja de sentimientos la cual parece ser que nada ni nadie podrán reventar. Pero…  aquí estoy. Te conozco desde antes, me ilusionaste tiempo atrás, me hiciste pensar que todo marchaba bien, que nadie te hacía más feliz que yo, me engañé, me mentí, pensé cosas que no iban en ese lugar, me lastimé e ilusione y ahora estoy pagando el precio.

Nadie comprende lo que me pasa, todos me miran y piensan que me he ido. Más tú no lo notas, trato de sonreír, de fingir que todo está bien. Más no puedo ni convencerme a mí misma. Quisiera decirte qué me sucede, confesarte lo que siento, lo que me mata por dentro. Desearía contarte mis temores, la razón por la que lloro desconsoladamente bajo el chorro de agua mientras me ducho, o por las noches mientras miro las estrellas desde mi ventana.

Pero ahora solo me quedan mis recuerdos, porque es como si te hubieras ido. La música es mi respaldo, me embebo en ella y trato de no pensar en nada más; mirar la obscuridad de mi cuarto resulta un tanto reconfortante, pensar en cosas sin sentido lo es también. Ya no hablamos mucho, porque parece ser que careces de tiempo, lo cual no ayuda mucho, por lo que también tendré que buscar nuevas amistades. ¿Por qué es tan difícil? Todos dicen que los cambios son buenos, así que supongo que tengo que enfocarme en ello y buscarle el lado positivo a todo esto, más no lo encuentro.

Supongo que soy afortunada y debería agradecerte, ya que me enseñaste que merezco a alguien mejor que tú, que hay alguien haya afuera esperando por mí, para hacerme la persona más feliz del mundo y tratarme como realmente merezco, así que me limpiaré estas lágrimas que corren por mis mejillas y veré a las estrellas, diré tu nombre a ellas por última vez y me enfocaré en mi presente. Pensar en todos esos “imposibles” que podrían convertirse en mi futuro.

Sé que no es fácil convencerme de esto, pero lo intentaré. Gracias por los recuerdos y mucha suerte, de nuevo.

viernes, 3 de mayo de 2013

La persona que tanto tiempo esperé - Parte II

Después de esto, él me invitó a caminar, para después sentarnos en unas jardineras en la escuela, comenzamos a platicar de todo y nada a la vez, comenzó por hablarme sobre él, haciéndome ver el gran chico que era….

– Me gusta cantar, tocar la guitarra y el piano, actuar y leer en mis ratos libres, además, amo dibujar, tomar fotografías y sueño con viajar por todo el mundo. – Me afirmó.

- ¿Acaso hay algo que no hagas bien? – Le dije. Estaba realmente sorprendida. Antes de ese día, creía que él era solo otro chico popular y apuesto que disfrutaba de ser el centro de atención, ¿pero ahora? Todo había cambiado. Resultó ser un chico realmente profundo y honesto, lleno de sueños y aspiraciones. Alguien que tenía mil y un talentos bajo la manga y los ocultaba sólo para no llamar la atención de todos.

- ¿Qué me dices de ti?

- Bueno, creo que coincido en algunas cosas contigo, amo la música, aunque no sea muy buena en ello, leer es una de mis pasiones, dibujar se me da muy bien y amo las fotografía, en especial las de paisajes, por lo que también sueño con viajar alrededor del mundo con una cámara en mano, para poder inmortalizar todos esos momentos mágicos que vaya viviendo.

Justo en ese momento parece que nuestras miradas se conectan, algo sucede dentro de mí y siento esa chispa en mi interior, esa que había esperado por tanto tiempo. Tantas veces creí haberme enamorado, pero fue hoy cuando realmente comprendí qué era ese sentimiento.

Sin darme cuenta, tus manos entrelazan las mías, y una sonrisa envuelve nuestros rostros. Yo me encuentro en un paraíso al ver tus ojos, brillantes y perfectos. Entonces, dices esas palabras que he esperado escuchar desde hace tanto tiempo… - Eres perfecta, justo como imaginé a mi chica ideal alguna vez. – y justo en ese momento, el tiempo se detiene, todo comienza a tomar sentido, veo pasar mi vida frente a mis ojos, me veo derrumbada en mi habitación llorando, recordando a aquel chico que nunca fue lo que yo imaginé, tantos chicos que creí eran el indicado, siendo solo un espejismo.

Finalmente comprendo que todo este tiempo estuve esperando por ti, por este preciso momento en que nuestras almas se encontraran y se dieran cuenta que estaban destinadas a estar juntas; justo en ese momento me siento completa, ya nada me falta, finalmente un tu y yo es verdadero y me alegro que seas tú quien me enseñe todo esto.

- Y tú eres justo la persona que tanto tiempo esperé – Finalmente contesto, y sin darme cuenta, tu tomas tiernamente mi cara con tus manos, siento el calor en mi rostro y acto seguido me besas tiernamente en los labios. Si antes creía haber probado la perfección, me había equivocado. Nada se comparaba con este mágico momento en el que finalmente estábamos unidos. Yo te abracé, alargando ese beso, sintiendo cada inexplicable sentimiento, hasta el momento de mirarnos nuevamente, tú sonreías, al igual que yo, para después besarme una segunda vez, más tiernamente que la primera.

En ese momento, me pediste ser tu “princesa”, prometiste ser mi príncipe, defenderme, cuidarme y jamás defraudarme, lo dijiste tan suavemente, que parecía que recitaras un poema especialmente para mí, por lo que no pude evitar derramar una lágrima de alegría, la cual rápidamente detuviste con un abrazo, el cual correspondí sin pensarlo.

Pudieron pasar segundos u horas, todo era tan perfecto que perdí la noción del tiempo. Entonces te miré nuevamente y con una sonrisa de oreja a oreja dije – Si, si quiero – haciendo más que oficial ese sentimiento.


Ni tú sabrías que título poner....



Ok, me perdí. ¿Qué pasó? ¿Dónde estoy? ¿Qué están diciendo? ¿Qué sucede? ¿Qué haces? ¿Que... qué me has hecho?

Un momento eras mi amigo, mi sueño, mi amor, mi deseo, eras aquella persona con la que me imaginaba toda una vida juntos, la persona a la que más confianza le tenía, con quien más cómoda me sentía y con quien mejor la pasaba, pero... ¿Ahora? Me doy la media vuelta por un instante y tú... ¿Has encontrado a alguien más? ¿Le tomas la mano a esa chica que se que no es para ti y le prometes amor eterno?

¿Qué he hecho mal? ¿Porqué dejarme así, suspendida en el aire con un millón de preguntas en mente, un montón de sentimientos encontrados, muchísimas lagrimas en mis ojos y un corazón hecho pedazos?

Todo se desmorona, se derriba y se lleva todo a su paso. En un segundo, una pequeña historia que apenas construíamos se vino abajo y se hundió, en lo más profundo del océano que mis propias lágrimas crearon; y junto con ellos, te has ido tú.

Tú me ayudaste a salir a flote, a sonreír y ver el lado bonito de la vida, a lograr pensar que había alguien para mí y que era especial. Pero ahora sé que todo fue un truco, un juego, nada era real. Tal vez eres mi amigo, pero por ahora no quiero saber nada de ti.

¿No imaginaste lo duro que sería esto para mí? ¿Una puñalada por la espalda como esta? Todos se alegran por ustedes, los felicitan y abrazan, mas yo me quedo al fondo de la habitación, tratando de no llorar, de fingir una sonrisa en mi rostro para cuando me veas pasar. No articulo palabra, porque no puedo, solo me dejo llevar. Me preguntan por ti, piensan que yo fui parte de esto, pero no es así, yo no sabía y creo que es lo que más me duele, la poca comunicación, te creí diferente ¿sabes?

Gracias a ti yo era otra, había cambiado y ahora, gracias a ti lo volveré a hacer. Que quede en tu conciencia tus actos, piensa bien en lo que hiciste porque no voy a volver, no caeré de nuevo en tu trampa. Si, seremos amigos, fingiré que nada ha pasado, pero en el fondo, jamás te perdonare.

Hoy he llorado, después de mucho tiempo, hoy abriste esas heridas que habías reparado alguna vez. Así que gracias, ¡se feliz! vive tu vida, pero cuando me necesites por algo, recuerda este momento, en el que me viste con la mirada baja y los ojos llorosos y aun así seguiste de largo con ella. Recuerda que yo descubrí mucho antes la gran persona que eras, y que aunque lo intentes, jamás te volveré a ver igual. Jamás.

Suerte con ella, y que duren mucho tiempo más, sé que la quieres y ella a ti también, no lloraré más, porque sé que no es correcto. Seré feliz y buscaré a alguien más para mi, alguien que sepa tratarme como en realidad merezco. Alguien que sepa tratarme como tú lo hiciste alguna vez...

jueves, 2 de mayo de 2013

La persona que tanto tiempo esperé - Parte I


Camino por los pasillos mientras me peleo con mis audífonos, trato de guardar mi cartera e intento controlar el mechón rebelde en mi cabello. Me siento cansada, agotada, ha sido una semana muy larga, ¿Por qué tenía que asistir a clases hoy? ¿Para qué levantarme temprano y tener que seguir con la tediosa rutina de todos los días? Siempre es lo mismo, me levanto, me arreglo, camino a la escuela y de ahí a mi salón donde trato de no pensar en ti, trato de no distraerme e ignorar ese raro sentimiento. No te conozco, no me conoces, sin embargo hay algo especial en ti que me hace sonreír cada vez que te veo. Y hoy no es la excepción.

Mientras continúo mi camino, absorta en mis propios pensamientos, me topo contigo, distrayéndome por completo, tu luces tan bien como siempre, arreglado, encantador y sonriente. Al verme, me deseas buenos días y yo solo puedo sonreír estúpidamente. ¿Por qué lo hago? ¿Me conoce? ¿Qué sucede? Entonces me doy cuenta que eso haces con todo aquel que se topa en tu camino. Todo pasa tan rápido, que no me doy cuenta que tiré uno de mis libros, aquel que había comprado días antes y que ahora leía por segunda vez. Era un libro corto, pero sin duda asombroso. Me encantaba, tanto que lo leía cada vez que podía, sintiendo cada vez ese sentimiento nuevo que jamás se agotaría.

Al llegar a mi salón, me doy cuenta que llego tarde y no he terminado mi tarea, por lo que no puedo leer, y mucho menos darme cuenta que he perdido mi libro favorito.

Al dar el toque de las 9:30, sonrío para mí misma, saco mi almuerzo y busco mi libro en mi mochila. No está. Me asusto y vuelvo a buscar, una y otra vez. ¿Cómo pude haberlo perdido? ¿Dónde lo busco? Una amiga me aconseja ir a cosas perdidas y me acompaña para que no me sienta sola. Al llegar, veo a aquel chico que me roba el aliento sentado en una de las sillas, esperando a la recepcionista. Al verme, sonríe y se acerca a mí.

-Eres justo la persona que estaba buscando – me dice. – creo que encontré algo que te pertenece.

- ¿Enserio? – respondo, algo perdida todavía.

- Sí, tiraste este libro en la mañana, cuando te dirigías a tu salón, traté de devolvértelo, pero te perdí entre la gente, y no supe donde buscarte.

- Pues me has encontrado – respondo con un tono amable y una sonrisa honesta – te lo agradezco, no sé qué haría sin este libro. Significa mucho que lo hayas encontrado.

- No hay de que agradecer – me dice, inclinándose un poco hacia mí – Me sorprende que alguien conozca este libro, es uno de mis favoritos, pero nadie parece gustar de la lectura hoy en día.
- En eso concuerdo contigo, todos en mi salón creen que soy rara al traer este libro siempre conmigo. Es parte de mi ¿sabes?, esta es la segunda vez que lo leo y sigue sorprendiéndome.

- Creo que te comprendo totalmente – me dice, sacando de su mochila un libro ya algo desgastado por el uso.

- ¡Es el mismo! – Le respondo – no puedo creerlo, ¿también lo conoces? ¿Qué opinas de él?

- Que es fantástico, es sin duda, uno de mis favoritos. Creo que lo he leído unas seis veces. Es por eso que quería entregarte el tuyo personalmente, quería conocer a la chica detrás de este libro. Sé que es una idea loca, pero creo que eres asombrosa.

Y justo en ese momento, me derrumbo por dentro. No podía creer que todo esto estuviera pasando, era como estar en un sueño, pero sin tener que despertar. Todo era perfecto.

Para este momento, no me había dado cuenta que mi amiga ya no estaba y que me encontraba a solas con mi chico de ensueño.



Continuará...

viernes, 19 de abril de 2013

A quien corresponda...



¿Para qué engañarme y olvidar a mis fantasmas, quienes son testigos de mi pasado y mis recuerdos, prueba de que todo fue real?

Pareciera que han pasado tantos años, he vivido tato desde aquel día en que hablamos por primera vez, desde la primera sonrisa y la primera promesa sincera. No te conocía, pero sin embargo hacías parecer que sí. Todo era más sencillo a tu lado, y creo que nunca te lo agradecí. Fuiste mi amigo, compañero e incluso héroe, porque cuando nadie más creyó en mí, tu lo hacías, cuando nadie me habló, tú me contaste todo lo que necesitaba oír, cuando nadie me escuchó, tu estuviste ahí para mí e incluso cuando no tenía a nadie más conmigo, tú no quitabas tu presencia de mi mente.

Fuiste realmente la mejor persona que pude conocer y te agradezco por ello, porque, pase lo que pase, siempre te recordaré. No importa que ya no hablemos más, que me hayas olvidado o que hayas cambiado tanto como yo, porque tú me marcaste para siempre y jamás te borraré de mi mente, fuiste el amigo que todos desean tener, y por eso estoy agradecida de haberte conocido. Confío en que hoy estés bien y que, pase lo que pase, seas feliz y sepas lo mucho que marcaste mi vida, y que ni en un millón de años podría recompensarte por ello. Me enseñaste a vivir, sonreír, disfrutar, confiar y amar. Nunca fui lo bastante fuerte para decírtelo, pero espero muy dentro de tu corazón lo supieras.

Gracias por cada pequeño instante que compartimos juntos y por cada palabra que aún guardo en mi corazón. Te deseo una buena vida y ojala el destino vuelva a encontrarnos, porque eres esa clase de persona que solo se conoce una vez en la vida, y si logras mantenerla en la tuya, debes sentirte realmente afortunado.

Por eso, espero tener tanta suerte como para no perderte. 

Con cariño, una amiga.

sábado, 6 de abril de 2013

Aunque seas un extraño....


Es increíble lo feliz que puedes hacerme con solo una mirada. ¡Mucho más con una sonrisa! Si tan solo supiera tu nombre y tú el mío, si tan solo nos conociéramos...

Hoy nuevamente te soñé, lo cual es increíble, ya que desconozco hasta todo de ti, empezando por tu nombre, pero hay algo en ti, en tu forma de ser, de sonreír, de mirar, que simplemente me hace desear conocerte. Si tan solo existiera una manera en que tu vida y la mía se cruzaran por un momento, realmente sería feliz.

¿Tú me verás de la misma manera? ¿Esperarás día y noche para verme aunque sea unos segundos, como lo hago yo? O quizá simplemente soy una persona más en este mundo para ti... Sé que en este instante no hay manera de saberlo, pero realmente quiero conocerte.

No puedo decir que me he enamorado, porque no te conozco, pero realmente hay algo de ti que me atrae, me atrapa por completo, dejándome tan confundida conmigo misma. Es por ello que diario miro a las estrellas, esperando por una oportunidad, en la cual, un tu y yo sea posible, cercano, real....

sábado, 30 de marzo de 2013

Un vuelo junto a las estrellas.


Hay veces en que necesitamos un momento único y especial, salir a la calle en medio de la noche  y mirar las estrellas en el cielo, lleno de ellas. Respirar el aire fresco y sentir esa ligera brisa en tu rostro. En donde al cerrar tus ojos, eres capaz de volar justo al lado de las estrellas, y ver a su paso todo aquello que has vivido a lo largo de tu vida, ver tus fracasos, tus logros, tus metas, tus alegrías y tristezas, tus fantasías y sueños, en fin, eres capaz de dar un recuento tan vívido de todo lo que ha forjado tu persona, dándote cuenta de quién eres en realidad, y de lo que muchas veces has tenido que cambiar por culpa de la sociedad.

Esos momentos son sin duda los más sinceros y reales, ya que finalmente puedes verte desde otro punto de vista, y averiguar el porqué de tus errores. Darte cuenta que nadie es perfecto, y que nadie lo será, ya que somos humanos, y nunca seremos perfectos. Pero esto más que nada, será útil para que recuerdes todo aquello que te robó una sonrisa inesperada, aún en los momentos de soledad, verás a todas aquellas caras que sin duda cambiaron tu vida y sentirás nuevamente aquella alegría al ver a esa persona especial.

Pero por más perfecto y especial que sea ese momento, deberás abrir tus ojos para  aterrizar en la realidad, quizá limpiarte aquella lágrima que se derramó en tu mejilla y continuar con tu vida, desde una perspectiva diferente, recordándote a ti misma quién eres y por qué estás aquí. Así que únicamente levantarás tu cabeza, mirarás al cielo una vez más y respirarás profundamente, sonriéndole a esa estrella brillante que vez desde niña y regresar adentro, a continuar con tu vida y seguir escribiendo esa historia única, TU historia, la cual, al final del camino puedas volver a ver y sentirte orgullosa de quien fuiste y de todo lo que lograste. 

martes, 12 de marzo de 2013

Nadie más que tu.


Simplemente, ya no puedo más.... ¿Cómo le explico a mi corazón que tu y yo ya no somos nada, que nunca lo fuimos y quizá jamás lo seremos?  Pasamos de ser dos grandes amigos a unos simples conocidos. Todo cambia en esta vida, y nosotros con ella. Y creo que eres el más claro ejemplo de ello.

Así que, ¿cómo olvidarte? ¿Cómo avanzar y seguir adelante? ¿Cómo ignorar el sentimiento que aun vive en mí? ¿Cómo olvidar cada instante, momento y recuerdo? ¿Cómo hacerle entender a mi corazón y a mi mente que hemos crecido, y que ya nada será igual? Te has marchado, me he marchado y cada quien tomó un camino diferente.

Me he repetido esto tantas veces, me he propuesto olvidarte en múltiples ocasiones, y cuando creo que lo estoy logrando, llega tu recuerdo nuevamente y se aferra aún más. Dándome un golpe al corazón. Un dolor insoportable que es imposible describir, como si todo mi mundo se destruyera, todo se viene abajo.

Y si trato de ver a otro lado, buscar otro horizonte, siempre es tu recuerdo el que no me deja avanzar. Borrando la sonrisa que poco a poco llego a forjar. ¿Cómo ignorar eso? Qué más quisiera que volver el tiempo y al menos despedirme, cambiar las cosas, cambiar las palabras y las decisiones, y poder reconstruir este corazón, que por más que lo intente, no logra olvidarte.